U

n grupo de personas, lideradas por un “cazador” español, podrían haber sido las responsables de decapitar, despellejar y llevarse la cabeza de uno de los leones más fotografiados y famosos de Africa: Cecil.

La estrella de la reserva de Hwange, en Zimbabue, lideraba una manada compuesta por tres leonas y siete cachorros. Tenía 13 años y una larga y espesa melena oscura que hacía las delicias de decenas de miles de turistas. Formaba parte, como muchos otros animales salvajes, de un programa llevado a cabo por la Universidad de Oxford para realizar un seguimiento de la fauna autóctona, por eso tenía un collar de seguimiento por GPS.

Hace unos días, Cecil apareció muerto sin piel ni cabeza. El collar le había sido arrancado. Según todos los indicios lo atrajeron con un cebo consistente en un animal muerto. Fue cazado por la noche y de manera rastrera. Para no hacer ruído no se utilizaron armas de fuego, sino que fue alcanzado por flechas disparadas con arcos profesionales. Tras sufrir graves heridas e ir desangrandose poco a poco, debió deambular durante horas malherido por la zona (la reserva está formada por fincas privadas), hasta ser rematado a primeras horas de la mañana, ya a plena luz del día, con rifles de precisión. Lo dicho, de manera rastrera (yo al menos no lo catalogaría ni siquiera de caza limpia).

Los portavoces y responsables de Chelui4lions, el matrimonio formado por Luis y C.J. Muñoz (que también forman parte de Born Free), organización dedicada a la protección a esta especie amenazada, aseguró hace unas horas que “ya hay constancia confirmada de que el que disparo a Cecil, fue un cazador español”. Al parecer, este descerebrado patrio (de esos que tan mala y nefasta imágen dan a nuestro país)  pagó más de 50.000 euros por la “diversión”.

Aunque las autoridades han sido alertadas y las fronteras están avisadas, es casi seguro que el “trofeo” ya haya salido de Zimbawue ya que los taxidermistas más conocidos del país junto con las redes de tráfico están siendo rastreadas sin resultado alguno. En cualquier caso, y dado que el elemento del que se trata, para verguenza nuestra, es un español, se ha dado aviso también a las autoridades europeas y locales que trabajan contra el tráfico ilegal de caza furtiva. “Para parar de una vez por todas con estas matanzas, hay que prohibir definitivamente la importación de trofeos de caza de león en Europa”, reclama la ONG Chelui4lions en su página de Facebook.

Lo más desastroso, si cabe, es que como consecuencia de la matanza, el nuevo león macho que se haga cargo de la manada matará a los cachorros para poder procrear con las hembras. En resumen, años de seguimiento y trabajo de protección para que un empresario, aristócrata o vaya usted a saber quien, venga a avergonzarnos a todos.

Fuentes: El Correo y Chelui4lions

 

 

Así lucía la imponente y NOBLE figura de Cecil en su territorio

error: Si lo copias. Al menos ten la cortesía de citar la fuente. Gracias!!

Pin It on Pinterest

Share This