“Amad a todo ser viviente y pacificad vuestros espíritus dejando de matar y comer animales; he aquí la verdadera prueba de la religiosidad pues el verdadero sabio y hombre de Dios no solo no matara ni comerá a ninguna criatura sino que amara, conservara y potenciara la vida en todas sus manifestaciones”

Buda Gautama (sobre el 500 a.C.)

Obedeced, por tanto, las palabras de Dios: “Mirad , os he dado toda hierba que lleva semilla, sobre la faz de toda la tierra, y todo árbol, en el que se halla el fruto de una semilla que dará el árbol, este será vuestro alimento”

Jesús de Nazaret en el Evangelio Esenio (sobre 2 a.C.)

“Al cabo de un año de haber dejado de comer carne, mis nuevos hábitos me proporcionaron placer y deleite. Además me parece que se ha venido desarrollando mi capacidad intelectual”

Lucio Anneo Séneca (4 a.C.- 65 d.C)

“Mientras los hombres sigan masacrando a sus hermanos los animales, reinará en la tierra la guerra y el sufrimiento y se matarán unos a otros, pues aquel que siembra el dolor y la muerte no podrá cosechar ni la alegría, ni la paz, ni el amor”

Pitágoras (569 – 475 a. C.)

“Los animales son mis amigos, y yo no me como a mis amigos”

San Francisco de Asis (1181-1226 d.C)

 

 

 

H

ola, mi nombre es Lola, la gata azabache de esta familia, y hoy voy a hablaros sobre un tema que se remonta tan atrás en el tiempo, que sus orígenes se pierden en la cronología humana.

Según las teorías evolutivas, los primeros homínidos llamados Australopithecus disfrutaban de una dieta vegetariana en su totalidad y fue con el Homo Erectus que se produjo el paso evolutivo para convertiros en omnívoros, el cual se mantuvo en los Neandertales.

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Cráneo Homo Sapiens 160.000 años

Pero fue el Homo Sapiens, el que comenzó la modificación en su dieta apoyado por diversos factores externos de adaptación, como el clima y la falta de recursos en las zonas de ocupación.
De hecho hoy en día las poblaciones humanas más cercanas a zonas tropicales o cálidas, donde las producciones agrícolas y frutales tienen una horquilla anual mas amplia, el consumo de productos vegetales y frutales se dispara en comparación con otras zonas del planeta mas frías.
El veganismo o dieta vegana es un modo de alimentación que no se puede considerar como una moda humana excéntrica porque no lo es en absoluto. Su concepto proviene de muy antiguo en la historia aunque el término en inglés proceda de mediados del siglo pasado. En concreto fue acuñado en 1944 por Donald Watson al cofundar en Inglaterra de la Vegan Society (Sociedad Vegana).

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Gwyneth Paltrow

Hoy en día es seguida por multitud de personas anónimas y por famosos como Drew Barrymore o Gwyneth Paltrow. Incluso diseñadores y empresarios como Stella McCartney y Vivienne Westwood, o Sergio Alday como fabricante de calzado han dado un empuje a la producción de moda evitando el uso de materiales de origen animal.

El veganismo consiste en la práctica de abstenerse del uso de alimentos o artículos de consumo de origen animal. Sin olvidarnos de indicar que su filosofía rechaza la condición de mercancía de los animales, a los cuales se les reconoce como sintientes. Por lo tanto, al que practica el veganismo se le denomina vegano.
Para los profanos en la materia, ser vegano no es lo mismo que ser vegetariano. El vegetariano se abstiene de comer carne pero sigue introduciendo en sus dietas los huevos, la leche y otros productos producidos por animales. De este modo tenemos que distinguir dos tipos de veganismo:

El veganismo alimenticio también conocido como alimentación vegana o dieta vegana estricta que implica no solo la abstención de consumir cualquier tipo de carne sino también todo alimento de origen animal, como los huevos, la leche y otras sustancias derivadas o producidas por animales, tales como la miel.
El veganismo ético que se aplica a aquellas personas que además de seguir una dieta vegana, extienden a otras áreas de su vida esta filosofía. Lo cual implica el rechazo al uso de prendas de origen o derivación animal como el cuero o la piel. A lo que hay que añadir su oposición al uso de animales en espectáculos, entre otros.
Dentro de esta última podríamos incluir al veganismo ambiental, el cual defiende que el uso de productos animales basándose en la premisa de que la captura o cría industrial es perjudicial para que un medio ambiente sea sostenible.

En el 2009 se realizó una revisión por pares a la investigación que fue presentada entre el 4 y 6 de marzo de 2008 por el señor Craig J. Winston durante el simposio del «Quinto congreso internacional sobre nutrición vegetariana» en Loma Linda (California, Estados Unidos); en dicha revisión se indica que las dietas veganas bien planificadas tienden a ser más ricas en fibra dietética, magnesio, ácido fólico (vitamina B9), vitamina C, vitamina E, hierro y fitoquímicos, y más bajas en calorías, grasa saturada, colesterol, ácidos grasos omega 3 de cadena larga, vitamina D, calcio, zinc y vitamina B12.

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Una dieta vegana bien planificada os proteje a los humanos de ciertas enfermedades degenerativas, e incluso alguna crónica y puede introducirse en cualquier etapa del ciclo vital según apuntan la Academia de nutrición y dietética de los Estados Unidos, el Consejo Nacional Australiano de Investigación en Salud y Medicina, y de los Dietistas de Canadá. No obstante, en el 2011, la Sociedad Alemana de Nutrición se pronunció en contra de una dieta vegetana para las mujeres en gestación y para aquellos en edad de crecimiento. Pues cuanto más selectiva sea la dieta, tanto mayor será el riesgo de deficiencia de nutrientes.

Para los humanos que comiencen con este tipo de alimentación deben tener en cuenta que la vitamina B12 es inexistente en los alimentos de origen vegetal, pero indispensable para vuestra división celular, para la formación y maduración de los glóbulos rojos, para la síntesis del ADN y el buen funcionamiento de vuestros nervios; por lo que es recomendable el consumo de alimentos fortificados con dicha vitamina o se tome como suplemento dietético. Conviene que este proceso lo hagáis asesorados por especialistas y siempre llevando controles puntuales para evitar el déficit de vitaminas y minerales, los cuales pueden caer en picado ante un cambio brusco de alimentación.

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No animal food (primer libro de recetas veganas)

El primer libro de cocina veganista del que se tenga noticia es «No animal food: two essays and 100 recipes» (No a la comida de origen animal: dos ensayos y cien recetas), escrito en 1910 por el londinense Rupert H. Wheldon pero existen hoy en día en Internet muchas páginas donde podéis disponer de recetas muy suculentas.

http://recetasveganas.net/

http://www.igualdadanimal.org/cocina

http://www.creativegan.net/

http://www.hogarutil.com/cocina/recetas/listado-1409.html

Como véis, los humanos podéis seguir una dieta completamente sana y equilibrada. Para los que les resulte imposible o muy difícil, es recomendable ingerir mayores cantidades de vegetales en la dieta para conseguir un mayor equilibrio alimentario. De hecho cocinas como la mediterránea con un alto porcentaje de productos vegetales, es una de las recomendadas por sociedades nutricionistas y expertos en el campo de la alimentación.
Como bien reza el título, que no razonemos (lo cual supongo que ha quedado claro que en mi caso no es así), sí podemos sentir y nos merecemos el mismo respeto que tenemos por vosotros los humanos, a los cuales amamos incondicionalmente.

Quiero saludar a una de mis seguidoras Mª Angeles Cabrera por las buenas ideas que me sugiere y espero que este artículo aclare las dudas que me formulaste en nuestra gatuna conversación

 

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